Levin, dueño de la empresa de transportes salteña La Veloz del Norte, se convirtió en 2016 en el primer empresario condenado por delitos de lesa humanidad.
Los jueces María Paula Marisi, Alberto Carelli y Héctor Cortés condenaron a Ocampo recién ahora puesto que el represor estuvo prófugo durante dos años.