Antes del comienzo del debate del proyecto de legalización del aborto en el Senado, el Papa Francisco aseguró que "toda persona descartada es un hijo de Dios".
El papa Francisco aseguró que "sería triste si en la vacuna para la Covid-19 se diera la prioridad a los ricos" y que sería "un escándalo" si se usa dinero público para "rescatar industrias que no contribuyen a la inclusión de los excluidos".